martes, diciembre 28, 2010

María Argelia nos habla de Son y Sazón


“El libro rescata la cultural cubana”

Comunicadora e investigadora cubana de amplia trayectoria, María Argelia Vizcaíno es una de las figuras de opinión obligada del Sur de la Florida. Además de escribir y publicar artículos y libros concernientes a la cultura cubana ha realizado una serie de investigaciones sobre la misma. Hace unos días presentó su nuevo libro Son y sazón cubano, entrega que tiene como objetivo destacar la tradicional culinaria cubana, a través de las voces de cantantes, escritores y artistas en general. Precisamente sobre el contenido del mismo Miami en Escena fue en su busca. Allí va




¿Qué la motivó a publicar Son y Sazón cubano?
La necesidad de que no se perdiera la cultura cubana. Es que en la Cuba actual tanto nuestra cocina tradicional como los artistas y personalidades cubanas que decidieron vivir en el exilio son desconocidos, por lo que están en peligro de extinción. Así que este libro es un rescate cultural y de la memoria histórica.
¿La culinaria está unida a la música?
No sólo la culinaria está unida a la música cubana, también a nuestra vida, porque los cubanos tenemos muchas expresiones que así lo manifiestan. Por ejemplo, cuando un hombre ve una muchacha bonita dice: “Está para comérsela”. Y si las mujeres encuentran un hombre “apetitoso” dirían “es un mango”, y algunas le agregan “es un mango bizcochuelo”, un tipo de mango muy dulce muy abundante en el poblado El Caney. Pero también tenemos muchas canciones que hablan de comida como el son tradicional “Échale salsita” que menciona las butifarras que vendía un moreno llamado El Congo en el poblado Catalina de Güines; o el son “El guanajo relleno” de Ignacio Piñeiro y guanajo es el pavo para los cubanos; otro ‘son’ que tiene un estribillo de doble sentido que dice “quimbombó que resbala con la yuca seca”, de Lilí Martínez que interpretaba Chapotín y su orquesta; y el famoso cieguito maravilloso Arsenio Rodríguez decía algo más fuerte: “Dile a Catalina que se compre un guayo, que la yuca se me está pasando”, entre otros.
En cuanto a importancia cultural, ¿la culinaria tiene el mismo valor que la música cubana?
Por supuesto, sin comida no se puede vivir y sin música tampoco, y si es música cubana, pues mucho mejor, ya sabes que los cubanos desde tiempos remotos han puesto a bailar al mundo entero, que Cuba fue el primer país de América que exportó música que en el extranjero bautizaron como “Habaneras”, creando un nacionalismo musical que influenció a otros países del nuevo continente, y de las mismas nacieron otros ritmos como el tango, la danza, el danzón, el danzonete, el mambo, el chachachá. Lo que la música cubana tuvo más suerte para sobrevivir que la comida, porque como la música no es algo físico el castrismo no lo pudo controlar, porque el aire nadie lo puede agarrar y lo mismo que en Cuba escuchábamos a escondidas la música prohibida, logramos continuar expandiendo nuestra música aunque el mundo ya no la reconozca como nuestra y le llamen con otros nombres. Pero como la comida no es un instrumento musical que uno lo carga y se lo lleva y toca donde quiera, la comida requiere del terreno y el clima propicio para seguir produciéndose, por eso no pudo sobrevivir de la misma manera en el exterior, y dentro de Cuba mucho menos, el bloqueo que ha impuesto la tiranía a su pueblo no les da acceso ni a sus productos nacionales.

¿Qué destaca de la culinaria cubana?
Que es la gran desconocida del pueblo cubano. Por vivir desde 1959 bajo un régimen represivo y totalitario los cubanos han perdido sus valores culturales y ni siquiera saben cuáles han sido sus platos típicos, los confunden como llamar al ajiaco criollo “caldosa” o al “moros con cristianos” decirle “congrís”. Tampoco saben de carne de res, que después de la implantación de la libreta de racionamiento es la gran desconocida, hasta llegar al colmo que en Cuba se castiga con más años de prisión a una persona que agarren matando una res, que al que mate a un ser humano.
Perdone la pregunta cliché, ¿por qué Son y sazón cubano?
Porque son es una de las formas básicas de la música cubana, y además la que más representa a los cubanos desde tiempos que éramos colonia española. Es la base de lo que desde la década de 1970 el mundo le llama “salsa”, es la música que más se baila en Cuba y la que más hemos internacionalizado y al mismo tiempo la que más nos han plagiado. Es defender un poco más lo verdaderamente nuestro, nuestro “son” y “sazón” es el gusto, es el condimento, el sabor de los alimentos, o como dice la RAE (Real Academia Española): “Punto o madurez de las cosas, o estado de perfección en su línea”. En otras palabras, este es el tiempo oportuno, la ocasión que tenemos para demostrar que la cocina cubana es muy variada y de no ser por la escasez que el gobierno tiránico de los Castro impuso a su pueblo, desde hace décadas no fuera tan limitada y desconocida.
¿Por qué el son cubano es uno de los géneros musicales más importantes dentro de la cultura cubana?
Tremenda pregunta, que no se puede responder con pocas palabras. El son es como el emblema de la nacionalidad cubana porque es además de mestizo el que tiene casi todos los componentes que forman al cubano. Cuenta con letra y melodía heredada de los europeos especialmente los españoles y la percusión que nos inculcaron los esclavos africanos, que al sufrir un proceso de transculturación, se recrea con los instrumentos más nacionales para tocarlo, igualmente la forma de interpretarlo es muy criolla. Lo más significante que a pesar de los años, sigue transformándose con nuevos elementos, con instrumentos electrónicos, con influencias de muchas partes del mundo, y le salen variantes compartiendo formas musicales como son-motuno; bolero-son (que en la década de 1980 le llamaron salsa romántica); son-ranchero; son-cha; mozanchá; changüí; bachata oriental; guajira-son; pregón-son, son-guaguancó; afro-son; son-balada, pero sigue siendo son y tan cubano en sus orígenes, aunque lo interpreten en Japón o en la Siberia, y le cambien el nombre. Además, ha sido añadido a otros ritmos cubanos como el danzón, danzonete, sucusucu, el bolero, la canción trovadoresca, el jazz cubano (llamado jazz latino) entre otras, y se mezcló con la guaracha, al punto que casi no se pueden diferenciar. Es el son el más longevo de nuestros ritmos y el más firme y más cubano.

¿Cuál es el aporte de Son y Sazón a su cultura?
Este libro es una especie de recordatorio, el que lo posea siempre tendrá a la mano una receta típica cubana, y conocerá un poco de la historia de personalidades de nuestra cultura que ahí han reflejado cuál es su plato favorito de nuestra cocina, aunque no sean cubanos, como es el caso de Lucía Méndez, de México, Soraya Alcalá de Venezuela, o el tuyo, entre otros. Todo el que lo lea se dará cuenta que los cubanos somos igual que nuestro son, melodiosos, alegres, con mucho ritmo, adaptables a cada situación, aunque evolucionemos seguimos aferrados a nuestra raíces, y aún residiendo muchos años en el exterior conviviendo con chinos, árabes, o esquimales, de alguna manera se nos nota la cubanía, cuando estamos orgullosos de ser cubanos, y eso nos pasa a la mayoría. Por algo decía el son titulado “Suavecito” de Ignacio Piñeiro: "El son es lo más sublime/ para el alma divertir/ y se debiera de morir/ quien por bueno no lo estime...". Por lo que podemos parodiar la canción y decir: “Los cubanos somos lo más sublime/ para a cualquiera divertir/ y se debiera de morir/ quien por bueno no nos estime...".