Artista visual
Bojidara Dent:
“En el tema artístico una crítica especializada e imparcial es necesaria”
-¿Su apego por las artes en general viene desde pequeña?
Nací en un contexto donde era muy importante desde el diseño de un cojín bordado a mano, hasta la decoración más efímera de un plato de cocina como una ensalada. Desde muy niña mi responsabilidad en la casa fue decorar las comidas para las fiestas. Todos celebraban mi habilidad y hasta hoy lo hace mi esposo Larry Dent quien quiere fotografiar los platos cada vez que van a la mesa. Tengo que dar crédito a mi temprana educación en Bulgaria, donde las asignaturas de artesanía, pintura y música tenían el mismo nivel de importancia que cualquer otra.
- ¿Cómo llega a Cuba?
Llego a Cuba con una niña de 14 días de nacida en los brazos y casada con un estudiante cubano de ingeniería que conocí en Bulgaria y de quien me divorcie después. No había cumplido los 18 años.
-Cuéntenos de su experiencia en Cuba, ¿se formó académicamente en La Isla?
Salir de Gabrovo-Bulgaria para la Habana fue un cambio muy grande en mi vida, en todo sentido de la palabra. Creo que me salvó la indolencia de mi corta edad. La falta de referencias me permitió aventurarme y fui afortunada en mi afán de salir a flote después del divorcio y a 11,000 km lejos de mi familia, sola y con 2 hijos. El momento histórico que vivía La Habana en ese momento me ayudó mucho.
-¿Por ejemplo?
Había una efervescencia cultural que nos contagiaba a todos. En ése entonces conocí y me casé con el talentoso cineasta Nicolás Guillén Landrián, quien además de ser una fuente de inspiración, me permitió incorporarme en un círculo de importantes creadores como cineastas, pintores, pensadores, poetas, músicos cubanos y de otros países que influyeron en mi formación. En 1969 gané el concurso para ingresar en la Escuela de Diseño Industrial de Alto Nivel e hice un post grado de Antropometría Aplicada al Diseño en la Universidad de La Habana. Efectivamente, mi formación profesional como diseñadora industrial fue en la isla.
-¿Cómo se inicia en el arte del diseño?
Profesionalmente me inicié trabajando como diseñadora en Estudio de Productos del Ministerio de Industria Ligera, diseñando juguetes. Posteriormente integré el equipo de diseñadores en el Dpto de Diseño de la EMPROVA, encargándome del diseño textil para interiores y vestimenta. Este departamento fue como una segunda escuela, pero ya con una didáctica diferente, más aplicada.
-¿Cómo se incorpora en la pintura y la fotografía?
Realmente nunca he pintado. Para un diseñador enfrentarse con un papel en blanco tiene diferentes connotaciones. Trabajando en la EMPROVA, institución de diseño que se encargaba de los interiores de los nuevos hoteles en construcción, casas de protocolo y otras áreas sociales, surgió la idea de hacer tapices de tela como parte de las decoraciones, porque el textil le de calidez y contemporaniedad a un interior, sin cargarlo inutilmente. En estos trabajos he explorado desde el tradicional patshwork hasta sofisticado Op-Art, empleando habilidad artesanal, estudios de la teoría del color y por su puesto el diseño. Mis trabajos fotográficos y de manipulación de imagen también surgieron los diseño de websites, publicaciones y diseño gráfico en general ya en el medio digital, en cual llevo trabajando hace mas de 10 años.
-Sobre las temáticas plasmadas en sus trabajos, ¿se nutre del entorno que lo rodea?
¡Es inevitable! Siempre existe un “feedback’ consciente o inconsciente.
- Las imágenes geométricas son sus constantes, ¿por qué?
Creo que fue por mi obsesión con el tema de síntesis y también por las técnicas empleadas. Actualmente con todas las herramientas digitales para la manipulación de la imagen, es muy difícil no tentarse por lo figurativo.
-¿Su producción incluye trabajos figurativos y abstractos?
No me limito, es más, trabajando la imagen digitalmente esa división llega de ser casi imperceptible.
-El proceso creativo del artista como tal, el instante de la creación, ¿le seduce?
En mi caso es un proceso, no un instante de creación ya que juegan muchos factores. En el diseño el reto es crear algo nuevo incorporando sistemas de lenguajes y percepciones ya existentes para poder comunicar visualmente el mensaje, creo que todo ese proceso es igual de seductor.
-Su pincel tiene una magia especial para incorporar los colores vivos en cada obra pictórica, ¿es amante de los colores pasteles?
Es una muy buena pregunta. En mis trabajos con los textiles tenía que contar con los colores pre-concebidos, asi que trabajaba con lo que había. Muchas veces buscaba colores que tenían que ver con el interior para donde van destinados. Ahora tengo en mi “tintero” del Photoshop millones de colores, pinceles de todo tipo y texturas y te puedo decir que los amo a todos.
-Es inevitable de tocar el tema de las influencias, ¿qué diseñadores la han marcado?
De los cubanos creo que Félix Beltrán fue mi referencia y lo sigue siendo. Internacionalmente: Peter Anderson, A. Boxill, Vince Frost, F. Gutiérrez y muchos más, cada día descubro uno nuevo.
-¿Fotógrafos?
Son muchos, el internet nos da acceso a las obras de miles de fotógrafos y la influencia es inevitable. Actualmente Nicolás Guillén 4th, mi hijo es el que más me influye fotográficamente, quizá porque tengo mayor acceso a su trabajo y porque me impresiona como juega con la luz.
-¿Pintores?
¡Vasarely, por supuesto!
-Cuba, ¿está presente en su arte?
Cuba está presente siempre.
- ¿Qué opina de la crítica?
Depende de quién viene. Una crítica especializada e imparcial es muy necesaria.
- ¿Que proyectos inmediatos se vienen?
Estoy aprendiendo edición de cine, es la artesanía que me interesa por ahora y tengo dos documentales de arte en mente: es una confección familiar. La primera de ellas es sobre la fotografía de Nicolás Guillén y la segunda sobre poemas narrados por la actriz Elvira Valdés Salazar, mis hijos. También preparo una serie de 7 prints de gran formato de fotografías manipuladas.
- Usted es una artista de amplia experiencia, ¿qué opina de los jóvenes artistas?
Los admiro, ellos aprovechan perfectamente bien los recursos de la tecnología y están creando sus propios lenguajes visuales de mucha personalidad e impacto.
Bojidara Dent:
“En el tema artístico una crítica especializada e imparcial es necesaria”

El universo artístico de la diseñadora búlgara-cubana Bojidara Dent figura por la recreación de imágenes cuya forma (geométricas) y color (predominio de los pasteles) constituyen un impacto para la visión y sensibilidad de los espectadores. Si bien el diseño es su principal especialidad su habilidad artística la lleva a ejercer disciplinas como la fotografía y la plástica. Por si fuera poco, en estos momentos se encuentra ultimando detalles de dos documentales en donde sus dos hijos son sus protagonistas. Queridos lectores, es para Miami en Escena un honor charlar con Bojidara. Allí va.

Nací en un contexto donde era muy importante desde el diseño de un cojín bordado a mano, hasta la decoración más efímera de un plato de cocina como una ensalada. Desde muy niña mi responsabilidad en la casa fue decorar las comidas para las fiestas. Todos celebraban mi habilidad y hasta hoy lo hace mi esposo Larry Dent quien quiere fotografiar los platos cada vez que van a la mesa. Tengo que dar crédito a mi temprana educación en Bulgaria, donde las asignaturas de artesanía, pintura y música tenían el mismo nivel de importancia que cualquer otra.
- ¿Cómo llega a Cuba?
Llego a Cuba con una niña de 14 días de nacida en los brazos y casada con un estudiante cubano de ingeniería que conocí en Bulgaria y de quien me divorcie después. No había cumplido los 18 años.
-Cuéntenos de su experiencia en Cuba, ¿se formó académicamente en La Isla?
Salir de Gabrovo-Bulgaria para la Habana fue un cambio muy grande en mi vida, en todo sentido de la palabra. Creo que me salvó la indolencia de mi corta edad. La falta de referencias me permitió aventurarme y fui afortunada en mi afán de salir a flote después del divorcio y a 11,000 km lejos de mi familia, sola y con 2 hijos. El momento histórico que vivía La Habana en ese momento me ayudó mucho.

Había una efervescencia cultural que nos contagiaba a todos. En ése entonces conocí y me casé con el talentoso cineasta Nicolás Guillén Landrián, quien además de ser una fuente de inspiración, me permitió incorporarme en un círculo de importantes creadores como cineastas, pintores, pensadores, poetas, músicos cubanos y de otros países que influyeron en mi formación. En 1969 gané el concurso para ingresar en la Escuela de Diseño Industrial de Alto Nivel e hice un post grado de Antropometría Aplicada al Diseño en la Universidad de La Habana. Efectivamente, mi formación profesional como diseñadora industrial fue en la isla.
-¿Cómo se inicia en el arte del diseño?
Profesionalmente me inicié trabajando como diseñadora en Estudio de Productos del Ministerio de Industria Ligera, diseñando juguetes. Posteriormente integré el equipo de diseñadores en el Dpto de Diseño de la EMPROVA, encargándome del diseño textil para interiores y vestimenta. Este departamento fue como una segunda escuela, pero ya con una didáctica diferente, más aplicada.

Realmente nunca he pintado. Para un diseñador enfrentarse con un papel en blanco tiene diferentes connotaciones. Trabajando en la EMPROVA, institución de diseño que se encargaba de los interiores de los nuevos hoteles en construcción, casas de protocolo y otras áreas sociales, surgió la idea de hacer tapices de tela como parte de las decoraciones, porque el textil le de calidez y contemporaniedad a un interior, sin cargarlo inutilmente. En estos trabajos he explorado desde el tradicional patshwork hasta sofisticado Op-Art, empleando habilidad artesanal, estudios de la teoría del color y por su puesto el diseño. Mis trabajos fotográficos y de manipulación de imagen también surgieron los diseño de websites, publicaciones y diseño gráfico en general ya en el medio digital, en cual llevo trabajando hace mas de 10 años.
-Sobre las temáticas plasmadas en sus trabajos, ¿se nutre del entorno que lo rodea?
¡Es inevitable! Siempre existe un “feedback’ consciente o inconsciente.
- Las imágenes geométricas son sus constantes, ¿por qué?
Creo que fue por mi obsesión con el tema de síntesis y también por las técnicas empleadas. Actualmente con todas las herramientas digitales para la manipulación de la imagen, es muy difícil no tentarse por lo figurativo.
-¿Su producción incluye trabajos figurativos y abstractos?
No me limito, es más, trabajando la imagen digitalmente esa división llega de ser casi imperceptible.

En mi caso es un proceso, no un instante de creación ya que juegan muchos factores. En el diseño el reto es crear algo nuevo incorporando sistemas de lenguajes y percepciones ya existentes para poder comunicar visualmente el mensaje, creo que todo ese proceso es igual de seductor.
-Su pincel tiene una magia especial para incorporar los colores vivos en cada obra pictórica, ¿es amante de los colores pasteles?
Es una muy buena pregunta. En mis trabajos con los textiles tenía que contar con los colores pre-concebidos, asi que trabajaba con lo que había. Muchas veces buscaba colores que tenían que ver con el interior para donde van destinados. Ahora tengo en mi “tintero” del Photoshop millones de colores, pinceles de todo tipo y texturas y te puedo decir que los amo a todos.
-Es inevitable de tocar el tema de las influencias, ¿qué diseñadores la han marcado?
De los cubanos creo que Félix Beltrán fue mi referencia y lo sigue siendo. Internacionalmente: Peter Anderson, A. Boxill, Vince Frost, F. Gutiérrez y muchos más, cada día descubro uno nuevo.
-¿Fotógrafos?
Son muchos, el internet nos da acceso a las obras de miles de fotógrafos y la influencia es inevitable. Actualmente Nicolás Guillén 4th, mi hijo es el que más me influye fotográficamente, quizá porque tengo mayor acceso a su trabajo y porque me impresiona como juega con la luz.
-¿Pintores?
¡Vasarely, por supuesto!
-Cuba, ¿está presente en su arte?
Cuba está presente siempre.
- ¿Qué opina de la crítica?
Depende de quién viene. Una crítica especializada e imparcial es muy necesaria.
- ¿Que proyectos inmediatos se vienen?
Estoy aprendiendo edición de cine, es la artesanía que me interesa por ahora y tengo dos documentales de arte en mente: es una confección familiar. La primera de ellas es sobre la fotografía de Nicolás Guillén y la segunda sobre poemas narrados por la actriz Elvira Valdés Salazar, mis hijos. También preparo una serie de 7 prints de gran formato de fotografías manipuladas.
- Usted es una artista de amplia experiencia, ¿qué opina de los jóvenes artistas?
Los admiro, ellos aprovechan perfectamente bien los recursos de la tecnología y están creando sus propios lenguajes visuales de mucha personalidad e impacto.
Comentarios
Publicar un comentario