
Miami se rinde ante su ídolo
Roberto Carlos:
El cantante mais grande do Brasil
Roberto Carlos:
El cantante mais grande do Brasil
No fueron decenas sino cientos los fans que lo esperaron por “long time” como dirían los americanos. Unos sentados, otros parados y otros mordiéndose los labios de la ansiedad. La adrenalina a flor de piel. Las luces del teatro languidecen. Una excelente orquesta de músicos hace una introducción musical con una rápida retrospectiva instrumentada de los mejores temas del ídolo esperado, como una manera de saciar las ansias del público. Pasan los segundos, los minutos, los presentes murmuran, aplauden y finalmente enloquecen y gritan al ver ingresar por el centro del escenario a uno de los más grandes intérpretes de la música romántica, el cantante brasileño Roberto Carlos. Visiblemente emocionado al concluir su primera interpretación el artista carioca dice: “gracias por venir”, al mismo tiempo que le entrega a su público la canción “Que será de ti”. Los aplausos y las vivas no se dejan esperar así como no se dejan esperar los temas que en décadas pasadas fueron los más sonados del cancionero romántico. En medio de la emoción y los gritos entrega “Detalles”, “Desahogo”, “Cóncavo y convexo”, “El gato en la oscuridad”, entre otras más que sin duda proyecta todo el romanticismo del intérprete de “Un millón de amigos”. Se comunica con sus fans. Habla sobre el amor, sobre la música y su evolución, sobre la sensualidad en sus temas, en fin. Así vienen “Yo te propongo”, “Candilejas”, “Carcacha”. De otro lado, le rinde un homenaje a quien fuera su esposa María Rita cantándole una composición que lleva el mismo nombre. Sentado ante el piano y detrás de un mural en donde sale impreso el nombre en verso de su amada, Roberto Carlos hace derroche de su innato romanticismo. Nuevamente el público se rinde ante su ídolo. ¡No! ¡No, lo puedo creer! ¡Demasiado amor! Demasiado amor en el contenido de sus temas y en la entrega del público a su cantante favorito. En esta ocasión el tiempo no fue implacable, todo lo contrario, fue bendito, bendito para Roberto Carlos que descubrió que pese a los diez años de estar ausente sus miles de fans lo recuerdan, lo quieren y por supuesto lo siguen como en sus mejores años y por supuesto el se entrega a ellos y no espera que le soliciten sus canciones, todo lo contrario, se anticipa y canta los temas que muchos esperan. Muchos llora y no es para menos. Igualmente el cantante se muestra emocionado. Así entre la algarabía, la felicidad vienen “Jesucristo”, “Amada amante”, unas cuantas más hasta cerrar con “Un millón de amigos”. Momento en que coge un ramo de rosas rojas para una por una tirarle a su público en señal de agradecimiento. ¡Se imaginan! ¡Así de fácil! Y es que pisar el escenario después de diez años alborota a cualquiera ¿No? Bueno distinguidos lectores lo de anoche además de ser apoteósico sin duda fue histórico y no porque el afamado interprete de “Detalles” se reencontrará con sus fans después de todo este tiempo, sino por todo lo que el cantante carioca representa para el género romántico. Roberto Carlos, sin duda eres el más grande de Brasil.
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