
! Olga, Olga, Olgaaaaaa: te queremos!



No sólo Fuego, también sencillez
Olga
!Bienvenida a Hialeah!
Se olvido de las cabinas de radio, de los escenarios, de las conferencias de prensa, de los reporteros y aceptó la invitación para visitar Hialeah y reunirse con sus fans y firmar autógrafos. Llegó acompañada de los muchachos de radio Amor, grupo encabezado por Alberto Sardiñas, productor de Univisión Radio, quien organizó aludido encuentro. Mientras Olga se disponía a bajar del auto que la transportó hasta el Westland Mall, cientos de seguidores esperaban por ella en el interior del mismo. Hace su ingreso al mall con contagiante sonrisa y saluda con suma sencillez a su público que la recibe con vivas y gritos pronunciando su nombre. La Tañón se sienta en una mesa dispuesta para ella y empieza a firmar los CD de sus invitados. Conversa con cada uno de ellos, se retrata con los niños, jóvenes, ancianos, discapacitados y muchos más. Ni un halo de agotamiento, ni mucho menos estrés, todo lo contrario, mantiene una disposición sin nombre. Los muchachos y muchachas enloquecidos por ella gritan sin parar ¡Olga, Olga, Olgaaaaa! Olga los mira con tierna sonrisa y levanta sus manos en señal de saludo. Pero eso no es todo, también les baila y les manda besos volados, manifestaciones de cariño que calman a los asistentes. Al terminar la faena Olga se despide de Hialeah y agradece a sus cientos de fans que fueron por ella. En respuesta a la visita de la Mujer de Fuego a la Ciudad que Progresa una anciana con lágrimas en los ojos le dice: ¡Gracias Olga, te queremos!
Olga
!Bienvenida a Hialeah!
Se olvido de las cabinas de radio, de los escenarios, de las conferencias de prensa, de los reporteros y aceptó la invitación para visitar Hialeah y reunirse con sus fans y firmar autógrafos. Llegó acompañada de los muchachos de radio Amor, grupo encabezado por Alberto Sardiñas, productor de Univisión Radio, quien organizó aludido encuentro. Mientras Olga se disponía a bajar del auto que la transportó hasta el Westland Mall, cientos de seguidores esperaban por ella en el interior del mismo. Hace su ingreso al mall con contagiante sonrisa y saluda con suma sencillez a su público que la recibe con vivas y gritos pronunciando su nombre. La Tañón se sienta en una mesa dispuesta para ella y empieza a firmar los CD de sus invitados. Conversa con cada uno de ellos, se retrata con los niños, jóvenes, ancianos, discapacitados y muchos más. Ni un halo de agotamiento, ni mucho menos estrés, todo lo contrario, mantiene una disposición sin nombre. Los muchachos y muchachas enloquecidos por ella gritan sin parar ¡Olga, Olga, Olgaaaaa! Olga los mira con tierna sonrisa y levanta sus manos en señal de saludo. Pero eso no es todo, también les baila y les manda besos volados, manifestaciones de cariño que calman a los asistentes. Al terminar la faena Olga se despide de Hialeah y agradece a sus cientos de fans que fueron por ella. En respuesta a la visita de la Mujer de Fuego a la Ciudad que Progresa una anciana con lágrimas en los ojos le dice: ¡Gracias Olga, te queremos!
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