

Una excelente banda de músicos y una interesante, por no decir, surrealista escenografía, la misma que se involucra en algunos temas de su última producción musical Limón y Sal, fueron el complemento ideal para escuchar a Julieta Venegas, una de las cantautoras del género pop rock más importantes de México. Desde q
ue salió al escenario bailando cual niña travieza, el lleno del Jackie Gleason Theater se rindió ante ella y los aplausos y gritos no se hicieron esperar. Empezar su concierto con Eres para mí, uno de los temas de su reciente CD, demás esta decirlo, más sólido a nivel musical y comercial con respecto a sus tres anteriores producciones, colmó de emoción a los cientos de fans que disfrutaron con la retrospectiva musical que la “chica del acordeón” brindó a sus cientos de fans que se dieron cita en Miami Beach. Posteriormente vinieron Lento, Oleada, la archiconocida y pegajosa Limón y Sal, pasando por De mis pasos, Eres para mí, Sin documentos y otros temas más que le permitieron exponer su
particular y original estilo musical, estilo que sin duda mantuvo a sus seguidores rendidos ante ella. Sin duda, observamos a una Julieta Venegas más sólida a nivel interpretativo y en lo que ha desplazamiento en escena se refiere. En el citado show, la joven cantante le rindió un merecido homenaje a la vida porque cantarle al amor, a la liberalidad femenina, a la libertad y a todo ese cúmulo de cosas que nos rodean no es más que rendirle un homenaje a la vida misma. Sin duda un concierto de altura. Gracias
Juli.
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